VIAJE A FLORENCIA.
El autobús paró cerca del rio, Florencia desde ese día no
volvería a ser igual para mí.
Elisa mi compañera de
asiento, mujer de semblante rudo y agrio, me comentó que era la primera vez que
salía de su aldea, se acababa de separar, su marido la había dejado por una
sudamericana que conoció en un cursillo de internet (no se lo pudo perdonar),a
sus 70 años estaba sola.
Antes de marchar dejo al marido pendiente de alimentar al
ganado, la llave donde sólo ellos sabían, en la nevera le dejo preparado un
pollo de corral, un arroz con leche como a él le gustaban, y se dispuso a
emprender viaje.
Durante el trayecto estuvo pendiente del teléfono" por fin
la llamaron", el gesto le cambio cuando le dijeron que su marido y su
amante se habían suicidado, a mi me pareció ver una mueca parecida a una sonrisa
en su cara .
Después de la noticia nos dirigimos al autobús . En otro
tiempo el rio fue testigo de crímenes y horrores, sus aguas bajaban teñidas de
rojo, los carniceros arrojaban los despojos al rio.
Me sentí mal por haberle contado esas historias ,al
comprobar que Elisa se había arrojado desde
el puente, ensombreciendo una vez más la belleza del entorno de
Florencia .
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